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Agua turbia en Jujan: vecinos reclaman servicio mientras el municipio enfrenta un déficit de $10 millones
La planta de purificación inaugurada en mayo no opera con normalidad; la actual alcaldesa y el exalcalde se culpan mutuamente por la falta de agua potable y los atrasos en pagos.
El 24 de diciembre de 2019, residentes de Jujan, cantón de la provincia del Guayas, reportaron que el líquido que sale de sus grifos es amarillento y tiene un olor desagradable. Mercedes, habitante de la cooperativa 1 de Mayo en Alfredo Baquerizo Moreno, explicó que debe dejar reposar el agua para bañarse y compra botellones para beber, temiendo contraer enfermedades. Su hija presenta granos en la nariz atribuidos al contacto con ese fluido.
El sistema de agua potable fue inaugurado el 6 de mayo por el entonces alcalde Nicolás Ugalde, del partido Avanza. El contratista Óscar Urgilés Campoverde asegura que solo el 30% de la población está conectada a las guías y que la turbiedad no sobrepasa los niveles permitidos según un informe químico. Sin embargo, la planta requiere interconexiones que habitantes y el municipio no han realizado, lo que hace que el agua permanezca mucho tiempo en la red.
La actual alcaldesa, Ángela Herrera, del Partido Social Cristiano-Madera de Guerrero, señala que la administración anterior no entregó los equipos de laboratorio para medir la calidad del agua. Además, advierte que la falta de un generador de energía paraliza el servicio durante los cortes eléctricos. Ugalde responde que ese equipo no se contrató por falta de fondos.
El Municipio de Jujan arrastra un déficit de aproximadamente $10 millones desde que Herrera asumió la alcaldía en mayo pasado. De esta suma, cerca de $3 millones corresponden a proveedores, $2 millones a empleados y más de $2 millones al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). En junio, la cuenta municipal tenía apenas $0,15 después de usar una asignación de $330.000 para saldar deudas.