Un equipo de investigadores ha logrado un hito significativo en el campo de la química sostenible al desarrollar un método para transformar plástico común en combustible. Según los datos publicados por El Universo este martes 22 de septiembre de 2026, se trata del avance químico más eficiente del siglo hasta la fecha, alcanzando un rendimiento del 60%.
La innovación reside en la capacidad de convertir polietileno en combustibles similares a la gasolina y el diésel. Lo que distingue a este proceso es su operatividad a temperaturas inferiores a los 200 °C, eliminando la necesidad de utilizar metales nobles o hidrógeno externo, lo que representa una reducción significativa en los costos y complejidades técnicas habituales.
Este desarrollo técnico se presenta como una solución potencial para la gestión de residuos plásticos y la producción de energía. Al lograr transformar un desecho común en un recurso energético útil con alta eficiencia, el método abre nuevas perspectivas sobre la economía circular y la sostenibilidad industrial en contextos donde la gestión de residuos es un desafío prioritario.