La final de vuelta de la Superliga Femenina está a punto de definirse y el foco se centra en el desempeño de Dragonas IDV, el equipo local que tiene todas las cartas a su favor para consagrarse campeón. Con una ventaja global de 2-0 en la serie, el conjunto guayaquileño busca cerrar el ciclo competitivo y alcanzar un hito histórico: el tricampeonato del fútbol femenino ecuatoriano.
Antes del encuentro decisivo, la jugadora Maité Zambrano emitió un mensaje claro a sus compañeras y a la afición: no pueden permitirse el lujo de confiarse. La advertencia resalta la seriedad con la que se aborda el duelo, reconociendo las cualidades del rival, Guerreras Albas, quienes intentarán revertir la desventaja en este último partido.
Para la hinchada guayaquileña y el deporte local, este partido representa más que un título; es la consolidación de una estructura deportiva sólida. Dragonas IDV llega con la responsabilidad de capitalizar su superioridad en la tabla de posiciones y cerrar la serie con autoridad, demostrando madurez táctica y mentalidad ganadora.