La salida de Fabián Bustos de Millonarios ha generado un nuevo capítulo en las disputas internas del equipo capitalino. Tras su desvinculación, el técnico argentino no dudó en hacer públicas sus razones, cuestionando abiertamente la gestión de la dirigencia y señalando una ruptura significativa en la confianza mutua.
En declaraciones posteriores a su partida, Bustos afirmó que la principal razón de su alejamiento fue la falta de lealtad por parte del mando directivo. El entrenador argentino argumentó que las condiciones para ejercer su labor no fueron las adecuadas, indicando explícitamente que no se le permitió trabajar con la normalidad y el apoyo necesario para dirigir al plantel.
Estas declaraciones ponen en evidencia la tensión existente entre el cuerpo técnico y la junta directiva. La postura de Bustos refleja un descontento profundo con la forma en que se manejó su permanencia, sugiriendo que las decisiones tomadas por la dirigencia limitaron su capacidad de acción dentro del vestuario y la cancha.