Gustavo Costas hizo su presentación oficial en el banquillo de Cerro Porteño y el balance inicial no fue el esperado. Tras el cotejo, el director técnico admitió abiertamente que se lleva una sensación de frustración, reconociendo que «uno se va con bronca» debido al empate obtenido en la cancha.
La llegada de Costas a la institución portenía está marcada por su pasado exitoso; entre 2005 y 2007, el estratega ya comandó al club hacia la conquista de cuatro títulos. Sin embargo, esta nueva etapa comenzó con un resultado que no terminó de convencer ni a sus seguidores ni a su propio cuerpo técnico.
El empate deja una mezcla de expectativas y críticas inmediatas para el hincha cerrista. La historia reciente del entrenador en Paraguay sugiere capacidad de liderazgo, pero la realidad del primer partido impone un desafío adicional: lograr que los resultados reflejen la calidad y la ambición que se espera bajo su mando.