El Comité Ejecutivo de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) ha oficializado este martes las sedes que albergarán las finales de sus principales competiciones de clubes en los próximos años. Según el anuncio, Múnich será la ciudad anfitriona para la final de la Liga de Campeones de 2028, mientras que Barcelona acogerá la edición correspondiente a 2029.
La confirmación se realizó durante la reunión del organismo rector del fútbol europeo, donde se definieron los escenarios para las próximas temporadas. Esta decisión cierra el proceso de selección de sedes y permite a las ciudades organizadoras iniciar los preparativos logísticos y deportivos con antelación para recibir a los equipos clasificados.
Estas fechas corresponden a un horizonte temporal lejano, lo que implica que la información se centra en la confirmación institucional de las ubicaciones. La UEFA mantiene su estructura de rotación y selección de sedes basándose en criterios de infraestructura y capacidad deportiva de los estadios propuestos.