Ante la inminente llegada de lluvias asociadas al Fenómeno de El Niño, la Unidad Educativa del Estado (UNE) ha diseñado un protocolo de contingencia para garantizar la continuidad pedagógica en la provincia del Guayas. Este plan contempla alternativas logísticas que permiten reubicar a estudiantes y docentes en espacios comunitarios seguros, priorizando la seguridad física de la comunidad educativa frente a posibles inundaciones.
La estrategia incluye la habilitación de infraestructura pública no escolar, específicamente iglesias y casas comunales, como sedes temporales para las actividades académicas. Esta medida responde a la necesidad de contar con espacios amplios y accesibles que puedan absorber el flujo de alumnos cuando los planteles oficiales resulten vulnerables o inaccesibles debido al aumento del nivel de los ríos y la acumulación de agua en las calles.
La implementación de este esquema busca equilibrar la responsabilidad estatal de brindar educación con la realidad climática que afecta a cantones guayaquileños y sus periferias. Al delegar parte de la logística en estructuras comunitarias, se pretende reducir la presión sobre los recursos municipales directos mientras se asegura que el calendario escolar no se vea interrumpido por las condiciones meteorológicas extremas.