La ciudad vasca de San Sebastián se vistió de gala este viernes para dar inicio a la 74.ª edición del Festival Internacional de Cine. El evento contó con la presencia destacada del reconocido director alemán Werner Herzog, quien fue el protagonista absoluto de la ceremonia de apertura al recibir el prestigioso Premio Donostia.
En declaraciones recogidas durante su participación en la gala, Herzog reflexionó sobre la naturaleza de su trabajo y la percepción que tiene el público de su figura. «La gente piensa que el obsesivo soy yo», afirmó el cineasta, desafiando las expectativas habituales sobre su trayectoria y su enfoque artístico.
La entrega de este reconocimiento a una leyenda viva del cine internacional marca un hito significativo para la programación del festival. La presencia de Herzog en San Sebastián no solo honra su legado cinematográfico, sino que también reafirma el estatus de la cita vasca como un escaparate global para el arte audiovisual.